6.2.12

Gran amiga, gran hermana.

El último te quiero que me dedicaste aún resuena en mi cabeza y me duermo cada noche con tu vocecita al teléfono, y no, no puedo evitar echarte de menos. Eras mi vida y ya no estás, y sí, se que volverás, que tan solo son unos kilómetros, pero no veo tu carita cada mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario