28.11.11
ELLA.
Tú, mi amiga, mi fiel consejera, la que nunca me falla, la que me saca una sonrisa, la que lucha por mi, en la que más confio, la que siempre me ayuda, ¿la mejor amiga del mundo? Está bastante claro que, SÍ. Cuando nos vemos, siempre me sube un poquito el ánimo, un poquito bastante; el abrazo que nos damos; las cosas que nos contamos; nuestras risas; nuestros llantos; nuestros agobios y nuestros enfados; nuestras peleas de niñas pequeñas; nuestras ilusiones; nuestros insultos, bueno, son únicos. Tu dices que si yo salto tu saltas pero en realidad no es así, si tu saltas desde una montaña yo no salto contigo, te espero abajo para salvarte. Porque si algo he aprendido de ti es que eres una de las verdaderas amigas que se pueden tener. De las que te critican de frente y te defienden a tus espaldas; pocas de las que tienen fuerza natural para honrar el éxito de una amiga sin envidia; de las que pueden ver las lágrimas antes de que estas caigan; de las que sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amiga, incluso la mejor de ellas; de las que con una mirada dice mas que con mil palabras. Muchas gracias por eso y más, simplemente gracias por ser tú, única en cada aspecto por ser tú. Eres una gran parte de mi, en serio. Gracias.
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